UD5. Comunicación oral




Empezamos unidad, última del trimestre, prepárate, conoce la rúbrica con la que te evaluarás.




Madrid, te comería a versos








Pieles tersas de jóvenes,
magia en las pisadas.
Se dejaba caer,
yo me dejaba enredar
y siempre chocaba.
Cuando te diste cuenta,
yo deliraba.
¿Cuando estarás de vuelta?,
me preguntaba.

Flores en los balcones,
golpes de palabra.
Amanecerá y echaremos a andar
entre hojas mojadas,
con la ansiedad a cuestas
y una esperanza,
en la ciudad deshecha
recién pintada.

Quedamos en dejarlo,
morir en primavera.
Será un invierno largo
juntando los pedazos
que nos quedan.

Pánico en los aviones
y la mirada buena.
Se dejaba ayudar,
me ayudaba a pensar
y valía la pena.
Hay una guerra enferma
en las fronteras,
y una ventana abierta
en las aceras.

Quedamos en dejarlo,
morir en primavera.
Será un invierno largo
juntando los pedazos
que nos lluevan.

Quedamos en dejarlo,
morir en primavera.
Será un invierno largo
juntando los pedazos
que nos quedan...
Que nos quedan...

- FUENTE -
MUSICA.COM










Empieza a haber más tuberías que agua, por lo que en algunos sitios han comenzado a racionalizarla. Se dice así, racionalizarla, como si hasta ahora hubiera sido irracional, extravagante, absurda. Y lo era, en cierto modo, pues nada más fantástico que abrir un grifo y tener al instante el vaso lleno. Llevo años diciéndoselo a mis hijos: No valoráis el agua ni la electricidad. Nunca me he acostumbrado a que bastara con tocar un interruptor para que la habitación se iluminara. Hay cosas a las que no deberíamos acostumbrarnos nunca porque no se debe convivir con la anormalidad como si fuera normal. No es normal, se pongan como se pongan ustedes, llevar en el bolsillo un aparato que ocupa menos que una cajetilla de tabaco y con el que puedes hablar con Nueva York. Un aparato que además saca fotos. No es normal. El problema es que un día no funciona y te parece extrañísimo. Lo extrañísimo era que funcionara.

No es por presumir ni por dármelas de nada, pero llevo toda la vida diciendo que lo de el agua no es normal. Y eso que cuando nací ya había agua corriente, del mismo modo que había electricidad. Pero yo intuía que ese modo de hacerla llegar a las casas, aunque resultaba muy cómodo, no se ajustaba a las leyes de la naturaleza. Había una magia que empieza a fallarnos. La magia, como la poesía, no funciona cuando queremos nosotros, sino cuando quiere ella. Si no hay poesía, no hay poesía. Llevo varios meses buscando un poeta y no lo encuentro. Nos riegan con poesía reciclada, poesía fecal. Abro los grifos y los libros y no escucho más que borborigmos. Las tuberías están vacías. La poesía era un milagro. No salía porque nosotros hubiéramos inventado la fontanería, sino porque a ella le daba gana circular por esas redes.

No hay agua, en fin. Pero todavía nos queda la electricidad. La electricidad, como el agua, es otra forma de poesía. No quita la sed, pero ilumina la existencia. Además, la mejor poesía no es la que quita la sed, sino la que la produce. A lo mejor tenemos que volver a los antiguos, a los clásicos, al río. Mi ayuntamiento dice que va a tomar medidas.

Todo tiene su métrica. Juan José Millás




-   Señala las formas verbales del texto de Millás que indiquen deixis temporal y específica si hacen referencia al pasado, al presente o al futuro.
-    Diferencia los deícticos espaciales y personales del texto. Haz una lista en tu cuaderno.  

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