UD4. Educación literaria
Sumérgete en el Romanticismo, busca información para realizar un tríptico sobre esta etapa de la
literatura.
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Edgar Allan Poe es uno de los máximos representantes del movimiento
Romántico norteamericano y un maestro del género de terror. Seguramente habrás leído alguno de sus
relatos cortos o incluso los habrás visto alguna de sus versiones
cinematográficas. La vida de este escritor estadounidense es tan estremecedora
como muchos de sus relatos. Siempre deseó ser poeta, pero las necesidades
económicas lo condujeron a la prosa, donde consiguió dar vida a un nuevo
género: la novela policíaca. Su corta vida estuvo siempre marcada por la
depresión, su tendencia a la melancolía y su afición al alcohol y a las drogas
que acabaron por destruirle. Leamos ahora, entre todos, su cuento, Berenice.“La desdicha es diversa. La desgracia cunde
multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco
iris, sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y
tan íntimamente unidos. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris!
¿Cómo es que de la belleza he derivado un tipo de fealdad; de la alianza y la
paz, un símil del dolor? Pero así como en la ética el mal es una consecuencia
del bien, así, en realidad, de la alegría nace la pena. O la memoria de la
pasada beatitud es la angustia de hoy, o las agonías que son se originan en los
éxtasis que pudieron haber sido. (...)”
- ¿Qué rasgos del Romanticismo puedes encontrar en el cuento de Poe?
- Redacta un cuento de miedo que incluya en la primera frase las palabras “muleta” y “alpargata”.Edgar Allan Poe es uno de los máximos representantes del movimiento Romántico norteamericano y un maestro del género de terror. Seguramente habrás leído alguno de sus relatos cortos o incluso los habrás visto alguna de sus versiones cinematográficas. La vida de este escritor estadounidense es tan estremecedora como muchos de sus relatos. Siempre deseó ser poeta, pero las necesidades económicas lo condujeron a la prosa, donde consiguió dar vida a un nuevo género: la novela policíaca. Su corta vida estuvo siempre marcada por la depresión, su tendencia a la melancolía y su afición al alcohol y a las drogas que acabaron por destruirle. Leamos ahora, entre todos, su cuento, Berenice.
- “La desdicha es diversa. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris, sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y tan íntimamente unidos. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris! ¿Cómo es que de la belleza he derivado un tipo de fealdad; de la alianza y la paz, un símil del dolor? Pero así como en la ética el mal es una consecuencia del bien, así, en realidad, de la alegría nace la pena. O la memoria de la pasada beatitud es la angustia de hoy, o las agonías que son se originan en los éxtasis que pudieron haber sido. (...)”
- ¿Qué rasgos del Romanticismo puedes encontrar en el cuento de Poe?
- Redacta un cuento de miedo que incluya en la primera frase las palabras “muleta” y “alpargata”.
El siglo XIX, de todo menos aburrido
A continuación realizaremos un
repaso en imágenes por los inventos, descubrimientos y hechos históricos del
siglo XIX, mientras escuchamos una de las sonatas para piano de Beethoven,
muestra del movimiento romántico. Presta atención porque tras su visionado
realizaremos un mapa conceptual titulado El siglo XIX, de todo menos aburrido.
Y como muestra, tan sólo algunos datos: en nuestro país en un solo siglo
pasamos de súbditos a ciudadanos, vivimos la guerra de la independencia, el
Motín de Aranjuez, dos revoluciones, dos guerras carlistas, varios
pronunciamientos, tuvimos 6 reyes, 7 constituciones, absolutismo, monarquía
parlamentaria, la primera república, restauración...
El Romanticismo en España se
manifestó esencialmente a través de la lírica y el teatro. Pero también va a
estar presente en la narrativa a través del Periodismo. A lo largo del XIX el
espíritu de rebeldía, de ansia de libertad, de rechazo de lo establecido se
mezcla con el deseo de informar sobre lo actual, sobre el presente, dando lugar
a una nueva corriente literaria: el Costumbrismo. Lee el siguiente fragmento extraído de La loca
de la casa, de Rosa Montero.
“El
artículo es un género literario como otro cualquiera, equiparable a la poesía,
a la novela, al drama o al ensayo. Y puede alcanzar cotas de excelencia
literaria tan altas como un libro de poemas o una novela. Si repasamos las
listas de escritores del siglo XIX, por lo menos la mitad y probablemente más,
fueron periodistas: Balzac, Oscar Wilde, Dostoievski, Clarín, Mark Twain,
Goethe, Bécquer, Galdós...
Durante
el siglo XIX ir a Madrid y convertirse en un periodista era el sueño de todo
joven provinciano. El periodismo era una profesión muy ligada al ideal
romántico pero también un trampolín para hacer carrera política. A mediados de
siglo, Madrid era un hervidero periodístico. En 1888, publicaba la friolera
cifra de 164 periódicos y Barcelona, 61. Aun así, la libertad de prensa e
imprenta no llegaría hasta la Restauración. Los periódicos de la época, lejos
de informar de manera objetiva, eran los vehículos de expresión de individuos,
partidos políticos o de grupos. De hecho, el periodismo no es considerado como
una posible fuente de ingresos hasta las últimas décadas del XIX.
De
todas formas, hay que decir que durante el siglo XIX las fronteras entre lo
periodístico y lo narrativo eran bastante borrosas. Los escritores realistas y
naturalistas del XIX documentaban sus novelas con la misma meticulosidad que el
periodista de hoy documenta un reportaje. Dickens se presentó en varios
internados ingleses haciéndose pasar por el tutor de un alumno para enterarse
de las condiciones de vida de esas instituciones y describirlas en Nicholas
Nickelby. Zola se hizo un viaje a Lourdes en el tren de los enfermos que
peregrinaban en busca de un milagro y lo describió punto por punto en una
novela. “
-Lee ahora el siguiente fragmento del artículo de
Mariano José de Larra, Yo soy redactor: “El hecho es que me acosté una noche autor de folletos y de comedias
ajenas y amanecí periodista; míreme de alto a bajo y por fortuna eché de ver
que como no fuese en la parte moral lo que es en la exterior, tan persona es un
periodista como el autor de folletos”.
-
¿Cuál es el tema del fragmento de Rosa Montero? ¿Y el de Larra?
-
¿Encuentras alguna relación entre ambos fragmentos?
- Como puedes ver, la polémica sobre si el periodismo puede ser o no
literatura no es nada nuevo. Según Montero y Larra, ¿el periodismo es también
literatura? Justifica tu respuesta.
-
¿Qué método comparten la literatura realista del XIX y el periodismo de
investigación, según el fragmento de Rosa Montero?
Aquí tienes uno de los artículos
de costumbres más famosos de Larra, El castellano viejo. Léelo con atención.
“Andábame días pasados por esas calles a buscar material para mis
artículos. Embebido en mis pensamientos, me sorprendí varias veces a mí mismo
riendo como un pobre hombre de mis propias ideas y moviendo maquinalmente mis
labios; algún tropezón me recordaba de cuando en cuando que para andar por el
empedrado de Madrid no es la mejor circunstancia la de ser poeta ni filósofo;
más de una sonrisa maligna, más de un gesto de admiración de los que a mi lado
pasaban, me hacía reflexionar que los soliloquios no se deben hacer en público;
y no pocos encontrones que al volver las
esquinas di con quien tan distraída y rápidamente como yo las doblaba, me
hicieron comprender que los distraídos no entran en el número de los cuerpos
elásticos, y mucho menos de los seres gloriosos e impasibles. En semejante
situación de mi espíritu ¿qué sensación no debería producirme una horrible
palmada que una gran mano, pegada (a lo que entonces entendí) a un grandísimo
brazo, vino a descargar sobre mis hombros, que por desgracia no tienen punto
alguno de semejanza con los de Atlante.
No
queriendo dar a entender que desconocía este enérgico modo de anunciarse, ni
desairar el agasajo de quien sin duda había creído hacérmele más que mediano,
dejándome torcido para todo el día, traté sólo de volverme por conocer quién
fuese tan mi amigo para tratarme tan mal, pero mi castellano viejo es hombre
que, cuando está de gracias, no se ha de dejar ninguna en el tintero. ¿Cómo
dirá el lector que siguió dándome pruebas de confianza y cariño? Echome las
manos a los ojos y sujetándome por detrás:
-¿Quién
soy? _gritaba alborozado con el buen éxito de su delicada travesura _ ¿Quién
soy?
-Un
animal (irracional) iba a responderle; pero me acordé de repente de alguien que
podría ser, y sustituyendo cantidades iguales: Braulio eres _le dije.
Al
oírme, suelta sus manos, ríe, se aprieta los ijares, alborota la calle y
ponemos a entrambos en escena.
-¡Bien,
mi amigo! ¿Pues en qué me has conocido?
-¿Quién
pudiera sino tú...!
- ¿Has
venido ya de tu Vizcaya?
- No,
Braulio, no he venido.
-Siempre
el mismo genio. ¿Qué quieres? Es la pregunta del español. ¡Cuánto me alegro de
que estés aquí. ¿Sabes que mañana son
mis días?
-Te los
deseo muy felices.
Déjate
de cumplimientos entre nosotros: ya sabes que soy franco y castellano viejo: el
pan pan y el vino vino: por consiguiente exijo de ti que no vaya a dármelos
pero estás convidado.
Vile
marchar como el labrador ve alejarse la nube de su sembrado y quédeme
discurriendo cómo podían entenderse estas amistades tan hostiles y tan
funestas.”
Contesta las siguientes
cuestiones:
-¿Quién es el narrador del texto?
-¿Dónde se desarrolla la escena?
-¿De qué trata el artículo? ¿Sobre
qué ironiza?
-¿De qué manera está presente el humor?
Justifica tu respuesta con ejemplos del texto.
-¿Qué opina el narrador sobre los
modales de la gente?
-¿Qué significa el refrán “al pan
pan y al vino vino”? ¿Conoces algún otro refrán?
-¿Qué quiere decir la frase “ya
sabes que yo soy franco y castellano viejo”?
-Si bien la mayor parte del texto es narrativo, ¿en
qué estilo está expresado el último párrafo del artículo?














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